05.03.2015 – Ley sobre Segundas Viviendas: un buen compromiso para una ley aceptable

Hace apenas unos días, nadie hubiera podido pensar que se alcanzaría un compromiso con respecto a la Ley sobre las Segundas Viviendas, una ley prevista para llevar a la práctica la Iniciativa sobre segundas viviendas propuesta por la Fundación Franz Weber. Hasta ahora, los debates parlamentarios al respecto habían sido decepcionantes.

El proyecto del Consejo Federal (Gobierno de Suiza) interpretaba muy a la ligera las disposiciones constitucionales sobre las segundas viviendas, el Consejo de los Estados (Cámara alta) y la Comisión Medioambiental del Consejo Nacional (Cámara baja) habían ido aún más lejos. El catálogo de excepciones se incrementó todavía más y ―como insulto final al deseo del pueblo― la ley fue declarada de carácter urgente. El Parlamento había ido demasiado lejos y el referéndum de las partes implicadas en la protección de la naturaleza y el paisaje parecía ya inevitable.

La compasión por los problemas y retos a los que hacen frente las regiones montañosas de Suiza no puede justificar que el Parlamento deje sin validez una iniciativa aceptada por el pueblo suizo. Convencida de que se podía hallar una solución viable para la ley, Vera Weber, presidenta de la Fundación Franz Weber, y Helvetia Nostra se pusieron en contacto con los opositores de la iniciativa.

El lunes 2 de marzo de 2015, Vera Weber firmó un acuerdo con dos partidos conservadores (SVP y FDP) para mejorar el proyecto de ley sobre segundas viviendas, ley que iba a debatirse al día siguiente en la sesión plenaria del Consejo Nacional. Las modificaciones que se acordaron mejoraron sustancialmente la ley y, en contrapartida, la Fundación Franz Weber y Helvetia Nostra se comprometieron a no poner en marcha un referéndum (es decir, una consulta pública al pueblo suizo para votar sobre la ley y, preferiblemente, rechazar el proyecto parlamentario), siempre y cuando no se incluyesen en la ley más excepciones.

Este compromiso, aprobado en Consejo Nacional los días 3 y 4 de marzo de 2015, representa un paso decisivo para la protección de los paisajes suizos y para cumplir con los deseos del pueblo. Ahora, el Consejo de los Estados deberá examinar nuevamente la ley y autorizar la versión del Consejo Nacional. Esperemos que la Cámara alta lleve a cabo su labor para evitar el referéndum y fortalecer la ley.