Aves migratorias

La destrucción del paisaje, los venenos, el cambio climático, las barreras artificiales, el ruido. Las aves migratorias ya están, en la actualidad, en una situación muy debilitada.

Sin embargo, la caza de aves migratorias es una práctica muy extendida por el sur de Europa, y especialmente en el Col de l’Escrinet, un puerto ubicado en el sur de Francia y por encima del cual sobrevuelan miles de aves migratorias.

En ese lugar, la Fundación Franz Weber (FFW) fue capaz de intervenir y cambiar la situación, ya que los terrenos ubicados justo en la cima, desde la que los tiradores abatían a todo lo que se movía - o volaba - pertenecen, hoy en día, a la Fundación.

La calma ha vuelto a reinar en el lugar. Los furtivos tuvieron que enfrentarse a ornitólogos, amantes de la naturaleza y protectores del medio ambiente, y ahora las aves migratorias, lejos de ser abatidas, son censadas y admiradas.