Cuando la tierra tiembla, los bosques arden o estalla la guerra, la vida de los animales tambiƩn se ve trastocada. Heridos, sepultados, extraviados o privados de cuidados, a menudo quedan abandonados a su suerte. Frente a la urgencia humana, su sufrimiento pasa a un segundo plano.
Sin embargo, un animal no necesita haber quedado atrapado bajo los escombros para ser vĆctima de una catĆ”strofe. La falta de agua y alimento, el estrĆ©s, la pĆ©rdida de un refugio y la interrupción de los tratamientos pueden convertir rĆ”pidamente en mortal una afección hasta entonces leve. Y cuando terminan las operaciones de rescate, las necesidades siguen siendo inmensas.
Para las personas que lo han perdido todo, salvar a su animal es a menudo esencial. Representa un vĆnculo con su vida anterior, una presencia, una parte de su familia.
En 2026, violentos terremotos sacudieron Venezuela y despuĆ©s Colombia. Animales quedaron sepultados bajo los escombros, heridos, extraviados o privados de alimento y cuidados. Los llamados de auxilio se multiplicaron. Familias que lo habĆan perdido todo nos pedĆan, aun asĆ: Ā«Ayuden tambiĆ©n a nuestros animalesĀ».
Presente desde hace muchos aƱos en AmĆ©rica Latina, la FFW contaba con los medios para actuar. Hablamos el idioma, conocemos las realidades del terreno y podemos contar con equipos y personas de confianza. AsĆ, movilizamos a rescatistas y veterinarios, transportamos medicamentos, material y alimento, y organizamos la atención hasta en las comunidades mĆ”s aisladas.
En Venezuela, nuestros equipos atendieron a miles de animales que sufrĆan heridas, desnutrición, deshidratación y enfermedades. En Colombia, participaron en los rescates bajo los escombros y pusieron en marcha consultas veterinarias móviles. Porque una catĆ”strofe no termina cuando se rescata al Ćŗltimo superviviente: los animales siguen necesitando cuidados, y sus familias, ayuda para protegerlos.
Estas misiones marcan el nuevo despegue de la Paloma Roja, creada en 1981 por Judith y Franz Weber como una Ā«Cruz Roja de los animalesĀ». Tras varias intervenciones, la urgencia de otras luchas, las grandes distancias y las dificultades logĆsticas habĆan frenado su actividad.
Hoy retomamos esta misión con una regla esencial: concentrar nuestras fuerzas allà donde la FFW ya dispone de los conocimientos, los contactos y las estructuras necesarias para actuar con eficacia. No podemos intervenir en todas partes. Pero allà donde nos comprometemos, queremos aportar una ayuda concreta, sostenida y a la altura de las necesidades.
Tu donativo contribuye a financiar los cuidados veterinarios, los medicamentos, el alimento y los medios necesarios para las intervenciones de nuestros equipos.
AyĆŗdanos a socorrer a los animales cuando todo se derrumba a su alrededor.
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