Durante siglos, muchas sociedades toleraron prácticas violentas y crueles contra seres humanos y animales en nombre de la costumbre, el espectáculo o la tradición. Que la tauromaquia siga existiendo en pleno siglo XXI es una anomalía ética y cultural, incompatible con una sociedad que aspira al respeto, a la cultura de paz y a la convivencia.
Hoy, los espectáculos taurinos continúan siendo una excepción dentro de las leyes de protección animal en varios países y territorios, entre ellos España, Portugal, México y Perú, así como en algunas regiones de Francia, Ecuador y Venezuela. En todos estos lugares, los toros y los caballos siguen siendo expuestos al sufrimiento, al estrés y a la violencia para el entretenimiento del público.
Esta persistencia no responde a una demanda social mayoritaria, sino a inercias históricas, privilegios legales, subvenciones públicas y a la influencia política y cultural del lobby taurino. Mientras una parte cada vez más amplia de la ciudadanía rechaza estas prácticas o simplemente les da la espalda, la tauromaquia continúa protegida por excepciones normativas que no deberían tener cabida en nuestro tiempo, especialmente a la luz de la ciencia.
La Fundación Franz Weber trabaja de manera sostenida e internacional para impulsar el fin de la tauromaquia y avanzar hacia un nuevo horizonte cultural libre de la violencia contra los animales. Para ello, articula acciones legislativas, institucionales, comunicacionales y educativas en distintos países donde aún se celebran espectáculos taurinos.
Nuestra labor combina incidencia política, sensibilización social, campañas públicas, apoyo técnico y acompañamiento a procesos legislativos que permitan restringir, transformar y abolir estas prácticas. Allí donde la prohibición total aún no es posible, trabajamos para aumentar la protección de los animales involucrados, limitar la celebración de estos eventos y reducir su legitimidad social.
La Fundación Franz Weber es una de las pocas organizaciones con presencia y trayectoria continuada en los distintos contextos donde la tauromaquia sigue vigente. Esto nos permite intervenir con una visión global, pero también con estrategias adaptadas a cada realidad local.
Nuestro objetivo final es claro: contribuir a la abolición total de la tauromaquia y acompañar la transición hacia formas de cultura y celebración acordes con los valores de una sociedad más compasiva y democrática.
Resultados y avances
El impacto de este movimiento es tangible.
En 2024, Colombia abolió las corridas de toros mediante la vía legislativa, lo que marcó un hito histórico en América Latina. En Ecuador, un referéndum celebrado en 2011, impulsado junto a organizaciones locales, logró restringir estos espectáculos a un número muy reducido de cantones, cuando anteriormente se celebraban en todo el país.
En España, se han producido avances significativos en el ámbito normativo, como la prohibición en Cataluña y las restricciones adoptadas en las Islas Baleares. En México, el proceso de transformación también ha avanzado de forma sostenida en distintas regiones.
Más allá de las prohibiciones, el cambio más profundo ha sido cultural: en las últimas dos décadas, las corridas de toros han disminuido aproximadamente un 75%, como resultado directo de esta sensibilización social. Las leyes, en muchos casos, constituyen el cierre de ese proceso de transformación cultural.
Este trabajo también ha permitido visibilizar otras víctimas. A través de la campaña Infancia sin violencia, la Fundación Franz Weber ha contribuido a que organismos internacionales reconozcan que la exposición de niños y niñas a estos espectáculos vulnera sus derechos.
El Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas ha señalado en múltiples ocasiones que la tauromaquia contraviene la Convención sobre los Derechos del Niño, instando a los Estados a adoptar medidas para proteger a la infancia frente a este tipo de adoctrinamiento en la violencia.
En este contexto, la Fundación elabora informes técnicos periódicos que se utilizan en los procesos de evaluación internacional, contribuyendo a interrumpir la transmisión generacional de la violencia normalizada.
Alianzas y plataformas
El trabajo de la Fundación Franz Weber se desarrolla en estrecha colaboración con plataformas, organizaciones y movimientos ciudadanos en distintos territorios. Estas alianzas permiten amplificar el impacto, adaptar las estrategias a cada contexto y construir procesos de transformación cultural desde lo local.
En Cataluña, formamos parte de la plataforma Prou Correbous, un espacio colectivo que trabaja para poner fin a los espectáculos taurinos sin muerte del animal, visibilizando el sufrimiento que generan y promoviendo su prohibición en el marco normativo catalán.
En Portugal, caminamos junto a la plataforma Basta de Touradas, con quienes llevamos 15 años trabajando en planes conjuntos que han dado muy buenos resultados, como la prohibición de la participación de niños y el fin de las touradas en varias ciudades y zonas de Portugal.
En Colombia, trabajamos junto a múltiples actores, como la Plataforma ALTO, una amplia articulación de la sociedad colombiana que reúne a representantes políticos, organizaciones sociales, activistas y medios de comunicación. Este espacio trabaja en la construcción de alternativas culturales tras la abolición de las corridas de toros en 2024, promoviendo una transición que sustituya la violencia por nuevas formas de identidad colectiva.
En este contexto, se han desarrollado iniciativas concretas que materializan este cambio, como la producción de contenidos culturales —documentales y publicaciones— y los procesos de reconversión de espacios. Un ejemplo de ello es la transformación de la plaza de toros de Tesalia (Huila), donde una inversión impulsada por la Fundación Franz Weber ha permitido convertir el antiguo coso taurino en un espacio destinado al deporte, la cultura y la ancestralidad, al servicio de una cultura de paz.
Estas alianzas son algunos ejemplos de nuestra red internacional, que no solo fortalecen el trabajo en cada territorio, sino que también consolidan una cooperación que permite avanzar de forma coordinada hacia el fin de la tauromaquia.
Mucha gente se pregunta: ¿Todavía hay corridas de toros en Europa? ¿Dónde siguen siendo legales? La Fundación Franz Weber trabaja por la abolición de esta práctica cruel a nivel mundial, con proyectos concretos tanto en Europa y como en Latinoamérica.
A pesar del creciente rechazo por parte de la población, las corridas de toros siguen teniendo lugar en varios países en 2024. En España –especialmente en regiones como Andalucía– miles de toros son matados cada año en las plazas. Muchos de estos espectáculos se siguen celebrando a pesar de excepciones legales y con el apoyo de generosas subvenciones. La Fundación Franz Weber exige que los fondos públicos dejen de destinarse al maltrato animal. En su lugar, la fundación apuesta por la educación, las acciones de protesta y la concienciación internacional.
Sí, en muchas regiones de España –especialmente en Andalucía– todavía se celebran corridas de toros con regularidad.
En Canarias están prohibidas desde 1991. En Cataluña se prohibieron en 2010, y desde entonces no se celebran. Sin embargo, en otras regiones siguen siendo legales e incluso declaradas bien de interés cultural.
No. Desde 2010, las corridas de toros no se realizan en Barcelona ni en toda Cataluña.
Las corridas de toros son legales en: España, Portugal, el sur de Francia, México, Perú, y en algunas regiones de Ecuador y Venezuela.
Se estima que más de 18.000 toros mueren cada año en corridas de toros en todo el mundo.
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