enero 1983

Salvador de Giessbach

A principios de los 80, la campaña de Franz Weber titulada «Giessbach para el pueblo suizo» tiene la intención de salvar al histórico Grandhotel Giessbach, que domina el lago de Brienz y es amenazado de demolición. Esta campaña es descrita como un «proyecto jamás antes visto».

La idea de Weber es la siguiente: Giessbach, sus instalaciones y su increíble terreno deben pertenecer al pueblo suizo, así como el Rütli pertenece a la juventud suiza. La población debe regalarse este presente con el fin de asegurar la perpetuidad de Giessbach. Esta idea es adoptada con entusiasmo no sólo por los suizos, sino también más allá de las fronteras nacionales. La campaña de Franz Weber permitió conservar el establecimiento histórico y pudo reabrir sus puertas en 1984.