19.09.2018
Fondation Franz Weber

Nota de prensa: Cinco organizaciones de protección del paisaje y del medio ambiente combaten el parque eólico de Mollendruz en proyecto

Helvetia Nostra
Pro Natura
BirdLife
Fundación de la protección del paisaje suizo
Paysage-Libre Vaud

El Departamento para el espacio y medio ambiente del Cantón de Vaud ha confirmado la desestimación de más de 230 recursos presentados contra el proyecto del parque eólico de Mollendruz durante las obligaciones de servicio público presentadas en 2015 La resolución firmada por la concejala Jacqueline de Quattro fue comunicada a mediados de agosto a todas las partes que interpusieron un recurso. Debido a las graves consecuencias de este proyecto, cinco organizaciones de protección del paisaje y del medio ambiente han decidido depositar conjuntamente una protesta frente a Tribunal Cantonal.

El parque eólico de Mollendruz proyectado por la Ciudad de Zúrich, prevé la instalación de más de 12 turbinas eólicas con una altura de más de 200 metros en el cerro entre el Col du Mollendruz y el Chalet Dernier, en el Jura del Cantón de Vaud. La obra lleva proyectada desde hace diez años. Las organizaciones que formularon la demanda, habían comunicado a los promotores y al Cantón de Vaud, desde los inicios de la propuesta la sensibilidad especial de la región implicada.

Este proyecto deformaría el paisaje de la mayor parte de los principales cerros del Jura del Cantón de Vaud. Las turbinas eólicas serían visibles desde un amplio rango de la meseta de Vaud y, más allá, hasta los miradores de importancia nacional como el Dent de Vaulion. Roman Hapka, el suizo occidental que es responsable de la Fundación para la protección de los paisajes suizos, insiste en que «dicha construcción es sin lugar a dudas el proyecto que mayor impacto tendría sobre el paisaje suizo».

El motivo central de la demanda son las consecuencias negativas que la construcción podría tener sobre las aves. El lugar elegido es actualmente el hábitat de al menos cinco especies de aves y seis especies de murciélagos que aparecen en la lista roja como en vía de extinción. Estos animales perderían un hábitat, que ya está siendo en gran medida, amenazado por otro tipo de contaminaciones. En el caso del urogallo se verían afectadas 183 hectáreas de su hábitat de primer y segundo nivel. A pesar de que los propulsores del proyecto proponen medidas compensatorias, «la efectividad de algunas de las medidas no está comprobada y no justifican de manera alguna la reducción del impacto negativo previsto», sostiene François Turrian, director de BirdLife Suiza en Romandía.

Las organizaciones se quejan, además del impacto que la instalación podría tener sobre un entorno natural todavía intacto. De manera que la construcción de carreteras que conduzcan hacia el parque eólico podría ser dañino para las praderas y dehesas de interés nacional, así como para los hábitats poco comunes que se encuentran protegidos. Además, las autoridades del Cantón de Vaud no han tenido en cuenta el efecto acumulativo de la instalación, en relación con los otros dos parques eólicos cercanos (Grati y Bel Coster) que todavía se están proyectando. «No podemos valorar el efecto de estas 12 turbinas eólicas, sin tener en cuenta proyectos cercanos similares», subraya Anne Bachmann, Gestora de proyectos de Helvetia Nostra.

Las organizaciones que han remitido sus quejas, ven con malos ojos que el Cantón de Vaud siga queriendo llevar adelante el proyecto del parque eólico de Mollendruz, en el marco de sus competencias cantonales, a pesar de que el impacto negativo sobre el paisaje y varias especies de aves protegidas, ya es suficientemente notorio. Las organizaciones anteriormente mencionadas están convencidas de que este proyecto atenta contra las disposiciones legales y por tanto no debe ser permitido. «Por supuesto estamos a favor de las energías renovables», aclara Michel Bongard, Director General de Pro Natura, «pero es necesario medir los intereses. En este caso el mantenimiento de la naturaleza y del paisaje tiene un grado de importancia máximo y por tanto debería ser ponderado como un factor de valor a tener en cuenta en mayor medida.»

Foto: Un fotomontaje muestra el impacto del parque eólico proyectado sobre el paisaje. En esta imagen vistas desde Bavois.