29.07.2021
Fondation Franz Weber

Japón debe acabar de una vez con el comercio de marfil

El mundo está pendiente de los Juegos Olímpicos de Tokio. En aras de la paz internacional, que es lo que representan las competiciones, el gobierno japonés tiene la oportunidad única de poner fin, de una vez por todas,a la venta y el comercio de marfil de elefante en su propio país.

El ex secretario de Estado James A. Baker III, bajo la presidencia de George Bush, y la ex secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton, bajo la égida de Barack Obama, se han dirigido al gobierno de Japón para exigirle que ponga fin al comercio de marfil (según informa el Washington Post). La Fundación Franz Weber apoya la causa de Baker y Clinton, puesto que ésta lleva más de 40 años luchando activamente en primera línea por la protección y la supervivencia del elefante africano, que está en peligro de extinción. Esto sólo puede lograrse mediante una prohibición sin restricciones del comercio de marfil.

La Fundación Franz Weber, junto con otras organizaciones de protección de las especies, se ha dirigido en repetidas ocasiones a la Gobernadora de Tokio, Yuriko Koike, para que ponga fin al comercio de marfil en Japón.

La Fundación también proporciona apoyo científico, logístico y financiero a la Coalición del Elefante Africano (AEC), que también se ha dirigido a las autoridades japonesas para detener el comercio de marfil en Japón para siempre. La AEC reúne a 30 Estados miembros africanos con el objetivo de conseguir una población de elefantes sana y viable, sin las amenazas del comercio internacional de marfil.

El mercado de marfil de Japón
Después de que los Estados Unidos, Reino Unido, China, Taiwán, Hong Kong y Singapur cerraran sus mercados nacionales de marfil de elefante, Japón es el mayor mercado legal de marfil que queda en el mundo, con más comerciantes, mayoristas y fabricantes de marfil que cualquier otro país. En julio de 2020, había 16.175 instalaciones de tráfico de marfil registradas por el gobierno, el 18% de las cuales se encontraban en la prefectura de Tokio. Las existencias legalizadas de colmillos enteros y piezas de marfil en Japón suman casi 260 toneladas.

Exportaciones ilegales y falta de aplicación de la ley
El mercado nacional legal de Japón está abasteciendo el comercio internacional ilegal de marfil, socavando las prohibiciones de otros países sobre el comercio nacional de marfil y la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), que exige certificados para el comercio de marfil «legal».

El otoño pasado, la Fundación Franz Weber, junto con otras 14 organizaciones de protección de la naturaleza y los animales, pidió a la UE que cerrara de una vez por todas su mercado interno de marfil eliminando las exenciones que actualmente sigue concediendo la ley. Se espera que la Comisión Europea anuncie pronto nuevos cambios en su legislación sobre el marfil.

Ahora le corresponde a Japón, como anfitrión de los pospuestos Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Verano de 2020, predicar con el ejemplo. El gobierno metropolitano de Tokio y el gobierno japonés deben cerrar urgentemente el mercado del marfil y unirse a la comunidad internacional para proteger a los elefantes en libertad y acabar de una vez con el comercio de marfil.

 

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