13.04.2020
Fondation Franz Weber

#PorComerAnimales: AH1N1, virus de la influenza

El virus AH1N1 se esparció a nivel mundial, tras los primeros brotes en Norte y Centroamérica, debido al contacto de humanos con cerdos en granjas de cría intensiva. Nuevas estimaciones determinan que las víctimas fatales podrían ascender al medio millón de personas a nivel global con la particularidad de que el 80% de las víctimas son personas menores de 65 años, algo atípico para este tipo de virus.

 

Origen: El AH1N1 es una enfermedad zoonótica, es decir, transmitida de animal a humano. Los datos indican que el virus fue transmitido de cerdos a humanos (Trovão y Nelson, 2020).

País: México fue el primer país en reportar casos, extendiéndose a Estados Unidos, Canadá y luego al resto del mundo. (OMS).

Año: 2009

Letalidad: 575.000 muertes. No existen cifras exactas porque los síntomas se pueden confundir con otras enfermedades, aunque un estudio realizado en colaboración entre CDC-LED (2012) concluyó que alrededor de 395.600 personas murieron por causas respiratorias y hasta 179.900 personas fallecieron por dificultades cardiovasculares, ambas ocasionadas por el virus (CDC).

Sintomatología: 2 a 3 días luego de la infección causa dolor de garganta, tos seca, dolor de cabeza, rinitis, dolor muscular y debilidad.

 

ALGUNAS IMPLICACIONES SOCIALES Y ECONÓMICAS.

El rápido recorrido mundial de la influenza AH1N1 puso a prueba sistemas de salud de varios países con alto desarrollo económico, a diferencia de la mayoría de enfermedades infecciosas como el NIPAH, el Ébola o el cólera, que actúan y se mantienen en el tiempo en entornos de extrema pobreza. Por ejemplo, en Inglaterra el brote del virus ocasionó dos olas de ingresos masivos en 170 hospitales del país entre el 2009 y el 2011. Esto aumentó los costos de admisión y funcionamiento de la red de hospitales casi en 46 millones de libras esterlinas, que a priori estaban destinadas para otros rubros de la política social británica (Delivorias y Scholz, 2020).

La economía mexicana registró pérdidas de US$ 1.1 billón en el sector turístico (aproximadamente 10% de los ingresos del turismo internacional) Speakman y Sharpley (2012).