24.04.2020
Fondation Franz Weber

#PorComerAnimales: COVID-19

Aunque aún se está estudiando el origen, la enfermedad Covid-19 parece ser una enfermedad zoonótica producida por un coronavirus, el Sars-CoV-2. Una enfermedad zoonótica es aquella enfermedad transmisible de animales a humanos.

 

Origen: Aunque aún se está estudiando el origen, la enfermedad Covid-19 parece ser una enfermedad zoonótica producida por un coronavirus, el Sars-CoV-2. Una enfermedad zoonótica es aquella enfermedad transmisible de animales a humanos.  El punto común de los primeros casos detectados del coronavirus fue un mercado de animales vivos de la ciudad china de Wuhan, en la provincia de Hubei de China: desde este epicentro inicial la epidemia se extendió a nivel mundial. Las investigaciones indican que el Sars-CoV-2 guarda mucha similitud con coronavirus similares encontrados en murciélagos y en pangolines, por lo que se sospecha que alguna de estas especies puedan estar en el origen de la pandemia (Zhang, Zu y Zhang, 2020, Andersen et al., 2020).

País: Ciudad de Wuhan, China (Asia). A pesar de que los países restringieron los viajes hacia y desde las áreas infectadas, el virus se extendió por todo el mundo.

Año: 2019.

Letalidad: A 22 de Abril de 2020 el mapa mundial del Covid-19 es de más de 2.592.845 casos y más de 179.694 muertos en 188 países (OMS)

Sintomatología: Las personas infectadas pueden ser asintomáticas o presentar una variedad de síntomas que oscilan desde leves a muy graves, entre ellos fiebre, tos, fatiga y disnea. La diarrea y otros síntomas de rinofaringe, como estornudos, rinorrea y dolor de garganta, son menos frecuentes. Las complicaciones más frecuentes son neumonía y fallo multiorgánico que en ocasiones provocan la muerte. El virus se propaga principalmente de persona a persona, sobre todo mediante gotículas respiratorias que se producen cuando una persona infectada tose o estornuda. Estas gotitas pueden llegar a la boca o la nariz de las personas que se encuentren cerca y posiblemente entrar a los pulmones al respirar. Actualmente no hay vacuna aunque se han hecho pruebas con monos a los que han infectado previamente. Después de estos estudios, se está haciendo el primer ensayo clínico en humanos (108 voluntarios de la ciudad de Wuhan), epicentro de la pandemia.

 

ALGUNAS IMPLICACIONES SOCIALES Y ECONÓMICAS.

El 31 de enero de 2020, la Organización Mundial de la Salud declaró una emergencia sanitaria mundial.

La crisis del coronavirus ha sido un punto de quiebre en la historia reciente. La Unión Europea ha cerrado sus fronteras por primera vez en su historia y muchos países del mundo han asumido la misma política. Por su parte, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha comunicado un primer cálculo del impacto de esta coyuntura en el mundo del trabajo estimando que cerca de 25 millones de personas habrán perdido su puesto de trabajo al final de esta crisis (OIT, 2020).

El 25 de febrero de 2020, las autoridades chinas anunciaron una prohibición sin precedentes del consumo de animales de la vida silvestre como alimento, destinadas a reducir los riesgos para la salud pública (Business Insider, 2020)

El viernes 27 de marzo, el gobierno de India decretó confinamiento total para la población durante 3 semanas, por lo que, por primera vez en la historia, un tercio de la población mundial se encuentra en cuarentena, una cifra de al menos 2.600 millones de personas. Las políticas de austeridad en el gasto social han sido puestas a prueba en muchos países y la crisis ha desembocado en la activación temporal de amplios planes de inversión en salud pública, rentas básicas para sectores empobrecidos de la sociedad, investigación científica e innovación tecnológica. Además, la crisis del coronavirus actuó en cadena con una crisis del sector petrolero ante la salida de Arabia Saudí de la OPEP y la caída de precios del petróleo acentuando la incertidumbre del sector financiero que ya se ha visto golpeado por la pandemia (Cherkaoui, M., 2020).

Se espera una reducción en las proyecciones del PIB global. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha rebajado el pronóstico del PIB mundial, advirtiendo que un brote intenso y duradero podría restringir el crecimiento a solo el 1,5%.  Por otra parte, según el informe de la firma de investigación del Reino Unido Oxford Economics, una pandemia que durara 6 meses podría eliminar $ 1.1 trillones el crecimiento esperado del PIB mundial. Vaughan (2020) -NewScientist

 

Comparte